DE   ·   EN   ·   PT   ·   ES


Los minifundistas in Capanema eligieron un tipo de producción sostenible mientras el “orgánico” sólo empezaba a ser problematizado en Europa. A lo largo de los años, desarrollaron un mercado para el soya orgánico que producían. Ahora, este mercado amenaza colapsar debido a rastros de Endosulfan.

Hacia el final de los años 80, los minifundistas de Capanema ya no usaban pesticidas. La razón de tal decisión fueron los repetidos  casos –a veces fatales– de envenenamiento resultando de su uso.

Un mercado para el soya orgánico

manuelle Sojaernte

Por convicción, los minifundistas empezaron a buscar métodos de producción sostenible que no tenían impacto negativo ni por el ser humano ni por el ambiente. A esa altura, no existía mercado por los productos cultivados orgánicamente. Los agricultores no sabían que al final este renunciamiento era portador de una valorización del producto. En 1994, la primera empresa que hacia el comercio del soya orgánico llegó en Capanema y ofreció una adecuada compensación por la significativa aumentación de trabajo que incumbía a los agricultores. “Cultura orgánica” se convirtió en un término famoso en la región. Cinco años después, la compañía suiza Gebana importó soya orgánico de Capanema por la primera vez. En 2002, su compañía hermana, Gebana Brasil, se creó en Capanema.

Medios de existencia: cultura orgánica

Desde ahí, hubo un aumento considerable de los minifundistas que producen orgánicamente; hasta ahora son más de 300 familias. El precio del soya orgánico vale hasta 50% más –dependiendo de su cualidad– de él de su equivalente no orgánico. Eso permite a los agricultores y su familia vivir de sus 10 o 20 hectáreas de tierra.

Una producción de minifundios permite la cultura de un soya de gran calidad. Hasta ahora, un productor de tofu alemán era el más importante comprador de soya orgánico de Capanema. Sin embargo, debido a los rasgos de Endosulfan no pudieron utilizar la cosecha de este año por su tofu orgánico. Por eso también, Gebana Brasil no puede seguir subvencionar los agricultores –igual si ellos no son en nada responsable de la presencia de Endosulfan en su producción.

¿Y ahora?

Qualitätskontrolle bei gebana Brasil

A lo mejor, el soya puede ser vendido como alimento para animales, lo que ocurre normalmente con los granos de calidad inferior. Aunque la venta como alimento para animales no sea cierta. Además, el soya para animales se vende mucho menos caro que por un uso nutricional, así, pérdidas importantes están esperadas. Con la campaña Chega, los agricultores orgánicos y Gebana Brasil esperan obtener el apoyo del máximo de gente posible. Endosulfan tiene que ser prohibido inmediatamente. Además, una queja por perjuicio está examinada. Los agricultores orgánicos y Gebana consideran que las multinacionales agrícolas responsables de la contaminación del soya orgánico tendrían que asumir las consecuencias. Tanto los consumidores como los agricultores deberían ser libre de comprar y producir según sus propias ganas.


Share |




FEINHEIT Grafik Zürich – CI/CD, Webdesign, Flash, Webshop, XHTML/CSS